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José Manuel García Marín

¡Qué gente!

¡Qué gente!

    Hay gente con la que no se puede discutir, que se empeña en una postura y no se apea de ella por más que se le razone. Quizá la culpa sea mía, por aceptar la espontánea charla de un extraño en la barra de un bar, o acaso, simplemente, sea achacable a la importancia de la noticia que dieron en la televisión del establecimiento, el rapto y posterior ejecución de Osama ben Laden dirigente de Al-Qaeda, que arrancó comentarios en todos los allí presentes. Pero la consecuencia fue que nos enzarzamos en un debate sin fin, que sólo terminó cuando claudiqué, cansado de insistir, de tratar de conducir a aquel hombre incrédulo hacia la sensatez.

  -¡Todo eso es mentira! –dijo, señalando el televisor, pero mirándome a mí.

  -Pero, hombre, ¿cómo va a ser mentira, si lo dice el telediario? –le respondí, afable.

  -¿Usted se cree que pueden entrar en el espacio aéreo pakistaní, secuestrar a un individuo, y desaparecer?, ¡pero si eso es una película de Rambo!

  -Oiga, que esos muchachos de los U.S.A. están muy bien entrenados y son muy hábiles.

  -¿Muy hábiles?, pues sepa que la última guerra que ganaron fue a nosotros, en Cuba. Desde entonces, solos, nunca han ganado ninguna.

  -¿Cómo puede decir eso del país más fuerte de la Tierra? Gracias a ellos no ha habido desgracias más grandes. Ellos son la garantía de Occidente, del mundo civilizado.

  -Desde luego, usted es un ingenuo. La mayor parte de las guerras que se inician, están promovidas por ellos –proclamó.

  -¡Alto ahí! –dije, un pelín amoscado por calificarme de “ingenuo”- ¿Quiénes han impedido el uso de bombas nucleares?, ¿eh? –pregunté, retador.

  -¡Vamos!, ¿pero con qué seriedad hablan de defendernos, si son los únicos que las han usado? ¿No recuerda Hiroshima y Nagasaki?

  -Bueno, concedo, pero es porque era necesario. Después, lo que no se puede permitir es que otras naciones, menos sensatas, tengan arsenales con armas de destrucción masiva. ¿Qué sería de nosotros?

  -¿Se refiere a las que tenía Irak? –dijo, con una provocativa sonrisa.

  -¡No sea sarcástico!, ¿y si las llegan a tener?

  -Perdone que sea irónico, pero es que usted me lo pone fácil. De tenerlas, les podríamos haber preguntado a los miles de niños, ancianos, invitados a bodas, personal civil o “daños colaterales”, como prefieren llamarlos, qué pensaban hacer con ellas. Claro que, como han muerto, ahora es tarde.

  -De acuerdo, se equivocaron, pero por una causa justa.

  -A ver si se entera, señor: los americanos no defienden otra causa que el petróleo, el dinero, en definitiva, aunque sea por encima de los derechos humanos. Para eso, sus políticos, inventaron cárceles como la de Guantánamo, mientras el pueblo mira, hipócritamente, hacia otro lado.

  -Es usted un descreído, no se lo tome a mal –dije, conciliador-; pero es que nunca he oído hablar así de un país que se define como el de la libertad, y eso no podrá negármelo.

  -¿Libertad? Tienen censura, una moral puritana, guetos, pena de muerte, los ciudadanos pobres se mueren a la puerta de los hospitales, porque no tienen dinero para pagar la sanidad... ¿quiere que siga?

  -¡Es usted imposible, amigo!

  -Mire, aquí sólo pueden haber pasado dos cosas: o estaba muerto ya o han llegado a un acuerdo con él; pero, de “misión imposible”, ¡nada!

  -¿Con qué finalidad? A ver.

  -Se lo explico: si estaba muerto, lo silenciaron para continuar usando la herramienta más eficaz: el miedo. Si está vivo, han vuelto a llegar a un acuerdo con él, recuerde que era socio de los Bush, para que tenga una identidad nueva en cualquier lugar del planeta, libre de problemas económicos, claro. ¿No le parece extraño que hayan tirado su cadáver al mar? Nadie lo ha visto. De ser cierto, naturalmente.Ya hizo su papel y ahora viene la siguiente oleada de miedo, “la venganza de Al-Qaeda”. Con esa justificación, los controles a los ciudadanos serán cada día mayores, para que nadie escape al dominio del gran capital, ese mismo que se inventa la gripe “A” y que después calla y hace callar a los medios de comunicación, de igual manera que censuraron la rebelión económica y política de Islandia, para que no sea un ejemplo a seguir.

  -Me marcho –contesté, indignado-, por no soltarle una barbaridad. Debería usted reflexionar, antes de decir semejantes tonterías, caballero. Tiene usted demasiada imaginación.

  -La suficiente como para darme cuenta de lo que pasa a mi alrededor. En cambio usted no tiene ninguna. Siento decírselo.

  -Es que no me parece imaginación desconfiar de los políticos, esas personas que trabajan honradamente, sacrificados, en beneficio del bien común; de los americanos y hasta del telediario, que también dirá que está manipulado. ¡Por Dios!, ¿en qué cabeza cabe? Buenas tardes –le deseé, saliendo del local.

  -¡Oiga, que se va sin pagar! –gritó el camarero.

  -No se preocupe, ya le invito yo –se ofreció aquél monstruo indecente.

Y es que ya lo decía mi madre: no hables con desconocidos, hijo.

6 comentarios

Mariano -

¡Menos cuentos Caperucita! Tu no has hablado con un desconocido en un bar,¡nunca! y menos de esos temas.

patxi -

Menos mal que conozco tu socarronería porque si no creería que el contertulio fachoso e inocente eras tú. Has dado luz y taquígrafos a los que como yo creíamos en esa teoría de la conspiración tantas veces denostada-Porque la realidad supera siempre a la ficción.

kepa -

¿Existe algún dato real del señor Ben Landen al margen de lo aportados por la CIA?. Hace tiempo, que yo, al igual que tu contertulio del bar, pensaba que los USAs podían construir una imagen, usarla y hacerla desaparecer con la total credibilidad del resto del mundo. Me has "fastidiado" José Manuel, yo ya lo tenía "pensado" pero tu fluidez y riqueza comunicativa me ha "adelantado". Gracias por tu "no imaginación", graciás por tu "mirada alternativa" a la realidad. Eres capaz de poner "palabras" a nuestros pensamientos, a eso se llamaba, al menos antiguamente ser un "adelantado" y un "profeta". Me gusta leerte.

Ka-Aper -

¡Sabrosísimo! Por donde lo mires. Lo que mas nos molesta es el insulto a que nos someten los USA pensando que el resto del mundo somos idiotas... ¿o quizá sí?

rafael -

¡¡Perdón: quise decir "socavar" ... los muy irresponsables, irrespetuosos, irredentos ... es que me sacan de mis casillas!!

rafael -

¡Bien hecho, amigo: duro con los inconformistas "antitodo" que se atreven a socabar (¡inconscientes!) los fundamentos de nuestra "civilización occidental"!